domingo, 21 de julio de 2019

DE LUNAS Y MUJERES


Hay lunas que se hacen de piel, que viven y laten con el sentir de una mujer; que sangran si las cortas y orgasman si las tocas.

Lunas hermosas que vagan como lobas; devoran la vida, sonríen y lloran. 

Amazonas que no se dan por vencidas, que caen y se levantan por más dura que sea la caída...

Y hay mujeres que se transmutan en lunas; para resplandecer en el cielo del alma, para perdurar en la eternidad de una mirada.

jueves, 11 de julio de 2019

ORO EN EL CORAZÓN




Sé tu vida; de tu brega por salir adelante, de tu persistencia y alegría, de tu disciplina en el trabajo, de tus sueños tan claros.

Sé de tu inspiración, del infinito amor por tu hija; de tus largas madrugadas y las estrellas en tu mirada.

Sé de tu pasión al hacer el amor, de tu fascinación por sentir cada emoción, de tu entrega constante, de tu fe inagotable.

Sé de tu sensual picardía, de tu cuerpo desnudo en la fotografía que alegra mi día. De tu valor ante el dolor, y tu dignidad en pos de un mundo mejor.


Y sé de mi admiración por vos, querida amiga, amante furtiva, sentimiento honesto. Porque sos valiente y valiosa, absolutamente hermosa.

Porque llevas oro en el corazón y plata en la piel, porque a tu lado es más bello mi atardecer...

EL SOL DE SU AMOR




Mujer, que te maten sus besos y no su indiferencia. Que se acuerde a diario lo seductora que sos y no una vez al mes, o cuando el horario le convenga.

Que seas el sol de su amor y no la luna de una fría relación. Que no sólo le seas la tierna amiga, la buena novia o la entregada esposa; que recuerde siempre que sos, además, la confidente, la compañera maravillosa; loca apasionada en la cama, un tesoro, la más valiosa.

Que sepa que sos la mejor mujer que podría encontrar, y no sólo una muñeca bella u otro adorno de casa. 

En fin, que te lea como yo te leo, o mejor aún, que te cumpla como yo no debo..

miércoles, 10 de julio de 2019

ROSTROS ETERNOS


Hay rostros inmunes al tiempo y al olvido, que permanecen inmutables a través de los años, rostros mágicos que al evocarlos producen alegría, ternura, emoción o excitación; rostros que son amor. 

Rostros que a veces bebemos en el agridulce vino de la nostalgia, rostros por los que ha valido venir al mundo, renunciando a ser ángeles eternos en la mirada de Dios.

Esos rostros que son clavijas en el tiempo afianzadas a la eternidad, son los rostros perennes en el alma y, por ello, inmortales... 

Ellos permanecerán.

lunes, 8 de julio de 2019

GATO NEGRO


Desde el patio el viento frío; en la sala una rubia simpática me hace reír. La copa de vino en la mano, las velas temblorosas se van apagando. 

El gato mágico echado en el rellano; nocturno lomo lustroso, como la noche inquietante. Noche que se alarga, entre amigos, canciones y charlas. 

Alguien juzga que toda existencia, por breve, es vana. Alguien replica que, su brevedad, la torna tan cara. El gato nos juzga como si mirara desde el averno. Juez inmisericorde, amo del tiempo; de la vida y la muerte ¿conocerás el secreto?

SER EL AMOR CONTIGO


Ser feliz contigo, en la noche de los tiempos, hasta el último suspiro.

Ser uno contigo, que mi alma sea tu espejo, y tu carne trémula mi abrigo.

Ser eterno contigo, que cabalgues mi cuerpo, con movimientos furtivos, a través de los siglos.

Ser un momento contigo, un instante en el tiempo, una estrella fugaz en el firmamento.

Ser perfecto contigo, ser un mismo latido, que el amor purifique lo que hemos vivido...

Sí, ser feliz contigo, en la noche de los siglos, hasta el último suspiro, que un sólo beso tuyo compendie al infinito...






domingo, 7 de julio de 2019

AQUELLA NOCHE




Dos troncos castaños reverberaban en la hoguera. La luz de las llamas espejeaban fantasmas en las pupilas resplandecientes de ella. 

La cabellera rubia caía a dos alas enmarcando el óvalo del rostro. Desnuda en la alfombra de piel se dejaba hacer por los labios experimentados del amante en su sexo húmedo. 

Han pasado veinte años desde entonces; pero aún recuerda la maestría de la lengua anguila y los dedos sádicos... aún siente el estremecimiento de sus entrañas, la explosión de estrellas en el cerebro, el débil "¡para! que me matas"; dicho con su último aliento, ya sin fuerzas, sometida por el placer. 

"Es una pena que nos amáramos tan pocas veces", piensa ella, dejando la ofrenda floral en la tumba fría. Quién iba a imaginar que, aquella noche, el muerto de placer en el lecho sería él...